Cuando pensamos en protegernos del sol, la mayoría imagina días calurosos de verano, playa y actividades al aire libre. Sin embargo, la radiación ultravioleta (UV) está presente durante todo el año, incluso en los días de época lluviosa.
Aunque la temperatura de lluvias no presenta días tan soleados, los rayos UV continúan alcanzando la superficie terrestre y pueden dañar la piel. En zonas con altitud elevada, donde generalmente la población se dedica al trabajo agropecuario, la radiación es aún más intensa.
Teniendo lo anterior claro, es importante entender que el cáncer de piel, incluido el melanoma, puede desarrollarse en cualquier momento del año. La exposición acumulada al sol, aunque sea en pequeñas dosis, contribuye al daño celular. Las zonas más afectadas suelen ser rostro, orejas, cuello, manos y antebrazos.
Señales y síntomas a los que debés prestar atención
Detectar el cáncer de piel de forma temprana aumenta significativamente las posibilidades de tratamiento exitoso.
Prestá atención a cualquier cambio en tu piel, especialmente si observás:
• Aparición de lunares nuevos o cambios en los existentes (tamaño, forma o color).
• Lesiones que no cicatrizan después de varias semanas.
• Manchas o bultos con bordes irregulares o varios colores.
• Picazón persistente, sangrado o descamación en una zona específica.
Prevención y cuidados
Las señales anteriores pueden prevenirse si se toman una serie de recomendaciones en las rutinas del día a día, tanto para personas trabajadoras como para estudiantes de educación básica y universitarios. Algunas de estas son:
• Aplicar protector solar de amplio espectro (SPF 30 o más) todos los días, incluso en días nublados.
• Usar gafas de sol con filtro UV para proteger los ojos y la piel alrededor de ellos.
• Utilizar ropa adecuada para las actividades al aire libre que cubra la piel expuesta
• Reaplicar el protector solar cada 2 horas si se permanece al aire libre.
• Evitar la exposición directa al sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m., cuando la radiación es más intensa.
¿Qué hacer si notás cambios en tu piel?
Si detectás cualquiera de los síntomas mencionados, es fundamental acudir a un dermatólogo lo antes posible. El especialista podrá realizar una revisión exhaustiva y, si es necesario, solicitar una biopsia para confirmar el diagnóstico.
Cuidar tu piel no es solo un hábito, es una inversión en salud durante todo el año. La prevención y la atención oportuna son las mejores herramientas para reducir el riesgo de cáncer de piel y mantener tu piel sana, protegida y radiante.
Si querés más información o querés sacar una cita, podés escribir por medio de WhatsApp al 6210-8661.



